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Cinco campos del perfil de Google que casi siempre están a medias.

Tu perfil de Google es gratis y lo configuras tú. La mayoría de los negocios locales lo abre una vez, rellena lo mínimo y no vuelve a entrar. Esta guía son los cinco campos que se quedan a medias, con qué revisar en cada uno.

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Vienes del video

Estos son los 5 pasos.

Los cuatro que nombro en el video, más el quinto que no cabía en treinta segundos: la categoría. Ábrelos con tu perfil en otra pestaña y ve marcando uno por uno. Se lee en cinco minutos. No pide correo, no hay nada que descargar y no hace falta registrarse.

Por qué esto importa

Cuando el negocio es local,
el perfil se ve antes que la web.

Alguien busca desde el teléfono, con prisa, a dos cuadras de tu local. No entra a tu página primero: ve una lista de perfiles y decide con lo que hay ahí — la foto, si dice abierto, la última reseña. Esa decisión ocurre completa antes de que suene un teléfono.

Y puede que ese perfil ya exista aunque tú no lo hayas creado: Google genera fichas por su cuenta, los clientes suben fotos, alguien deja una reseña. La pregunta no es si tienes perfil — es quién lo está escribiendo.

La buena noticia es que no es un proyecto. Son cinco campos y se hacen desde el teléfono. Tómate veinte minutos esta semana y ve marcando.

Los cinco pasos

Abre tu perfil al lado.
Revisa uno por uno.

No hace falta terminarlos todos de una sentada. Primero, claridad: saber cuáles de estos campos están vacíos o desactualizados en tu perfil ahora mismo.

01

Lo primero que se mira

Fotos actualizadas

Las fotos son lo primero que ve alguien que no te conoce. Si las últimas son de hace dos años, o son las que subió Google desde la calle, esa persona no está viendo tu negocio: está viendo uno que ya no existe. Una fachada vieja, un local vacío y ningún trabajo terminado obligan a adivinar. Y quien tiene que adivinar, tarda más en decidir.

Qué revisar:Sube cinco fotos hechas con tu teléfono: la fachada como se ve al llegar, el interior con luz de día y tres trabajos terminados. Y comprueba que la foto de portada sea tuya, no una que subió un cliente de paso.

02

El campo que más se desactualiza

Horarios correctos, festivos incluidos

El horario del perfil es lo que Google le enseña a alguien que está decidiendo si salir de su casa ahora. Si dice abierto y está cerrado, esa persona llega a una puerta con llave — y eso es de lo que se suele hablar en una reseña. Los festivos son la parte que casi siempre se queda sin tocar: si el año pasado abriste un festivo con el horario normal puesto, esa fuga sigue abierta.

Qué revisar:Compara el horario del perfil con el de tu puerta, día por día. Después carga los horarios especiales de las próximas fechas festivas: se configuran una vez y quedan puestos.

03

Lo único que sí es tuyo

Sitio web enlazado y que abra bien

El perfil es de Google: no controlas sus reglas ni lo que decide enseñar. Tu página sí es tuya. Cuando el perfil no enlaza a ninguna parte, la conversación termina ahí — la persona vio el nombre y el teléfono, pero no vio qué haces, ni cuánto tardas, ni cómo queda un trabajo tuyo terminado.

Qué revisar:Pega el enlace de tu página en el campo de sitio web y ábrelo desde el teléfono para confirmar que carga y que el número se puede tocar para llamar. Si tienes página de reservas o de contacto, enlázala también en su campo.

04

Se escribe para quien lee después

Reseñas respondidas, empezando por la peor

Responder no es para la persona que escribió: es para las diez que van a leer esa conversación después. Un perfil con reseñas sin contestar dice que nadie está pendiente. Y una reseña incómoda contestada con calma explica más de cómo trabajas que cinco buenas seguidas.

Qué revisar:Contesta las últimas cinco, empezando por la peor. Dos líneas bastan: agradece, nombra el detalle concreto y di qué pasa ahora. Google permite pedirle una reseña a un cliente contento; lo que prohíbe es ofrecerle algo a cambio.

05

El campo que nadie vuelve a mirar

Categoría e información del negocio completas

La categoría principal es la que le dice a Google en qué conversación entra tu negocio. Si elegiste una genérica el día que abriste el perfil y no la volviste a tocar, te estás describiendo con la palabra equivocada. Igual con la descripción, los servicios y la zona a la que te desplazas: los campos vacíos no se rellenan solos.

Qué revisar:Deja la categoría principal lo más específica que sea cierta y añade las secundarias que apliquen de verdad. Después rellena servicios, descripción y área de servicio con las palabras que usa tu cliente cuando te llama, no con las del rubro.

Si abriste tu perfil y los cinco campos ya estaban puestos, ya está: cierra esto y vuelve en tres meses a revisar fotos y horarios. Esto no es un recurso que haya que terminar.

La otra opción

Si prefieres no hacerlo tú.

Los cinco pasos de arriba los puede hacer cualquier dueño de negocio: el perfil es gratis y lo gestionas tú. Si prefieres que lo revisemos y lo mantengamos nosotros, es un servicio con precio publicado.

Ver el servicio de ficha de Google →

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El perfil trae la consulta. Esto es lo que pasa después: dónde se pierde entre el mensaje y la cita.

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¿Y si no tienes ni los veinte minutos?

¿Prefieres que lo hagamos contigo?

Si abriste tu perfil y te encontraste con más campos vacíos de los que esperabas, escríbenos. Lo revisamos juntos, te decimos qué falta y, si quieres, lo dejamos configurado nosotros. Trabajamos con acceso de administrador: el perfil sigue siendo tuyo y la propiedad no se toca.

No somos Google ni estamos afiliados a Google. Crear y mantener un Perfil de Empresa en Google no cuesta nada, conservas la propiedad de tu ficha, y los cinco pasos de arriba puedes hacerlos por tu cuenta sin contratar a nadie.